Que
es la violencia y su terminología.
No fue hasta 1980,
cuando se reconoció que la violencia y el maltrato en el ámbito familiar eran
un problema social. La existencia de este tipo de violencia indica un retraso
cultural en cuanto a la presencia de los valores como la consideración, tolerancia,
empatía y el respeto por las demás personas entre otras, independientemente de
su sexo. El maltrato doméstico incluye a las agresiones físicas, psicológicas o
sexuales llevadas a cabo en el hogar por parte de un familiar que hacen
vulnerable la libertad de otra persona y que causan daño físico o psicológico.
La violencia
familiar incluye toda violencia ejercida por uno o varios miembros de la
familia contra otro u otros miembros de la familia. La violencia contra la
infancia, la violencia contra la mujer y la violencia contra las personas
dependientes y los ancianos son las violencias más frecuentes en el ámbito de
la familia. No siempre se ejerce por el más fuerte física o económicamente
dentro de la familia, siendo en ocasiones razones psicológicas ( síndrome
de Estocolmo) las que impiden a la víctima defenderse.
Estudios
realizados encontraron que en hogares donde existe maltrato o violencia
psicológica o cualquier otro tipo de violencia, los hijos son 15 veces más
propensos a manifestar algún tipo de maltrato en su etapa adulta. La violencia
psicológica es la forma de agresión en la que la mayoría de los países las
afectadas van a quejarse y casi nunca toman acción en cuanto a dicho tipo de
violencia, ya que en este caso se unen la falta de opciones legales de denuncia
y protección frente a esta forma de violencia.
Las señales de
violencia son más fácil de ocultar si es emocional, pues las mujeres no aceptan
el maltrato de forma “pasiva”; según los estudios realizados que la mayoría de
las mujeres maltratadas no lo aceptaron y que se resistieron a él. Estas
acciones de defensa hicieron que la violencia psicológica se viera como una
agresión mutua y algunas instituciones la catalogaron como un conflicto de
pareja. Sin embargo, de los estudios realizados en Honduras solo dos de las
mujeres entrevistadas aceptaron que eran agredidas emocionalmente, antes de ser
maltratadas físicamente. Gracias a diferentes campañas públicas y con el
conocimiento de programas estatales las mujeres tuvieron más claridad acerca de
la agresión psicológica que experimentaron.
Las mujeres que no
reconocen como agresión la violencia psicológica no significan que no vean esta
forma de violencia como algo que las dañe o las deshaga o como algo indeseable.
De hecho si lo ven y son estos episodios de maltrato emocional lo que más las
mueve a hablar de sus malestares con personas de confianza así como familiares,
amigos o personas de las iglesias y es aquí donde tratan de librarse de esas
formas de agresión.
Se podría definir
la violencia familiar como toda acción u omisión cometida en el seno de la
familia por uno de sus miembros, que menoscaba la vida o la integridad física,
o psicológica, o incluso la libertad de otro de sus miembros, y que causa un
serio daño al desarrollo de su personalidad.
¿Quienes
la padecen y cuáles son sus tipos?
Habitualmente este
tipo de violencia no
se produce de forma aislada, sino que sigue un patrón constante en el tiempo.
Los principales sujetos pasivos son las mujeres, niños y personas dependientes.
Lo que todas las formas de violencia familiar tienen en común es que
constituyen un abuso de poder y de confianza. Dada la complejidad y variedad
del fenómeno, es muy difícil conocer sus dimensiones globales.
Violencia
psicológica
La violencia psicológica,
también conocida como violencia emocional, es una forma de maltrato, por lo que
se encuentra en una de las categorías dentro de la violencia doméstica. La
intención que trae consigo la violencia psicológica es humillar, hacer sentir
mal e insegura a un individuo, deteriorando su propio valor. Difiere del
maltrato físico ya que éste es sutil y es mucho más difícil de percibirlo o
detectarlo. Se manifiesta a través de palabras hirientes, humillaciones, gritos
e insultos. Éste trastorno puede tener bases en la infancia de las personas
cuando se llevan a cabo la falta de atención por parte de los padres o
familiares y la violencia intrafamiliar.
Violencia contra
los adultos mayores
El síndrome de la
abuela esclava es
otra forma de maltrato frecuente en el siglo XXI, descrito sobre todo en países hispanoamericanos, que afecta a mujeres
adultas con gran carga familiar, voluntariamente aceptada durante muchos años,
pero que al avanzar la edad se torna excesiva. Si la mujer no expresa
claramente su agotamiento (o lo oculta), y sus hijos no lo aprecian y le ponen
remedio, la sobrecarga inadecuada provoca o agrava diversas enfermedades
comunes: hipertensión arterial, diabetes, cefaleas, depresión, ansiedad y
artritis. Estas manifestaciones no curan adecuadamente si no se reduce
apropiadamente la sobrecarga excesiva. Ocasionalmente puede provocar suicidios,
activos o pasivos
"El Síndrome
de los Abuelos Fantasmas", en este tipo de
violencia los abuelos son tan ignorados que nadie los ve ni los escucha,
simplemente llegan a ser un mueble más de la casa. Los hijos creen que darles
de comer y darles un espacio para vivir, es suficiente para satisfacer sus
necesidades y no se dan cuenta de que eso, es lo de menos. Ya que lo que desean
estos abuelos es ser queridos, tomados en cuenta, sentirse útiles y amados.
Esta violencia contra las personas de las tercera edad trae como consecuencia
la depresión que puede llegar al suicidio y acarrear múltiples enfermedades, ya
que las personas en su afán de querer morir no se atienden de sus padecimientos
y como en un círculo vicioso genera más trastornos todavía.
Los niños que
suelen estar presentes durante la violencia y los que presencian pueden sufrir
problemas emocionales y de comportamiento. Los investigadores indican que la
violencia en la familia a los niños le afecta en tres maneras: en la salud,
educación y el uso de violencia en su propia vida. Se ha comprobado que los niños
que presencia la violencia manifiestan un grado mayor de depresión, ansiedad,
síntomas de trauma y problema de temperamentos.
Violencia contra
la mujer en la pareja
La violencia
contra la mujer por parte de su pareja o ex-pareja está generalizada en el
mundo, dándose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel
económico, cultural o cualquier otra consideración. Aun siendo de difícil
cuantificación, dado que no todos los casos trascienden más allá del ámbito de
la pareja, se supone que un elevado número de mujeres sufren o han sufrido este
tipo de violencia. Estudios realizados en países por desarrollar arrojan una
cifra de maltrato en torno al 20%, encontrándose los índices más bajos en
países de Europa, en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón con cifras en
torno al 3%
La mayoría de las
víctimas oculta que existan esos problemas por temor a ser juzgados en la
sociedad. La indecisión es una de las causas para no admitir la situación así
como el estereotipo dominante de la feminidad en Occidente, donde no se
considera como atributo de las mujeres el ejercicio de la violencia activa.
También entra el
aspecto de la educación y del entorno social que se vive desde niños, a un
hombre que es maltratado psíquica o físicamente por su pareja, se le atribuye
que es un hombre "débil", o es agredido por sus amigos o compañeros
de trabajo y es precisamente por esto que no está dispuesto a denunciar y mucho
menos a buscar ayuda.
Unas de las
consecuencias de la violencia doméstica es la depresión. Las mujeres que sufren
violencia doméstica corren un mayor riesgo de estrés y trastorno de ansiedad,
en particular los trastornos resultantes del estrés postraumático. El intento
de suicidio y depresión se conectan estrechamente la violencia en pareja. La
violencia contra la mujer impide que participen plenamente en sus comunidades
en los planos económicos y sociales. Las mujeres en violencia tienen menos
probabilidades de tener empleo.
En todas las
relaciones humanas surgen conflictos y en las relaciones de pareja también. Las
discusiones, incluso discusiones fuertes, pueden formar parte de la relación de
pareja. En relaciones de pareja conflictivas pueden surgir peleas y llegar a la
agresión física entre ambos. Esto, que podría alcanzar cotas de violencia que
serían censurables y perseguibles, formaría parte de las dificultades a las que
se enfrentan las parejas. El maltrato no es un concepto relacionado con esto;
en el maltrato el agresor siempre es el mismo: Por definición, el conflicto es
una mod
alidad relacional
que implica reciprocidad y es susceptible de provocar un cambio.
Por el contrario, el maltrato, aunque adopte las mismas formas (agresiones
verbales o físicas), es unilateral, siempre es la misma persona la que recibe
los golpes».
En la pareja, el
maltrato contra la mujer tiene unas causas específicas: los intentos del hombre
por dominar a la mujer, la baja estima que determinados hombres tienen de las
mujeres; causas que persiguen instaurar una relación de dominio mediante
desprecios, amenazas y golpes.
Los hombres que
maltratan a su pareja son motivados por una necesidad de dominar y controlar a
su pareja. En una revisión de múltiplos trabajos los principales resultantes
indican que los agresores suelen presentar con frecuencia alteraciones
psicológicas como falta de control sobre ira, dificultades en la expresión de
emociones, déficits de habilidades de comunicación y de solución de problema y
baja autoestima.“Existen diferentes tipos de hombres violentos -agresores
limitados al ámbito familiar, agresores con características
borderline/disfóricas y agresores violentos en general/antisociales- que
requieren programas de tratamiento, adaptados a sus características y
necesidades específicas” Pág. 27
Los rasgos más
visibles del maltrato son los golpes y los asesinatos, los cuales trascienden
del ámbito de la pareja; sin embargo, los maltratos de baja intensidad,
los maltratos psíquicos que, mantenidos en el tiempo, socavan la autoestima de
la mujer, son los que mayoritariamente se dan.Cuando
trasciende un caso de maltratos, la mujer puede llevar años sufriéndolos. Y si
los maltratos pueden producirse en cualquier etapa de la historia de la pareja,
es en el momento de la ruptura y tras esta, si se produce, cuando llegan a
exacerbarse.
Es por esto que,
en la búsqueda de prevenir la violencia, se trata de dar herramientas a los
adolescentes para identificar los rasgos típicos de las personas violentas y
ser conscientes de esa violencia de baja intensidad que comienza generalmente
antes del matrimonio, durante el noviazgo. Así nace el concepto de violencia
en el noviazgo.
Es frecuente
tratar el tema de los maltratos como casos individuales. Los agresores
sufrirían una serie de trastornos que les conducirían a maltratar a la mujer y
a esta, en su fragilidad, a recibirlos. Esta sería una visión del problema
tranquilizadora que no pondría en cuestión el modelo patriarcal.
El modelo psicopatológico explica la violencia como
resultado de conductas desviadas propias de ciertos individuos cuya historia
personal está caracterizada por una grave perturbación. Este enfoque, al fin y
al cabo tranquilizador, habla de un «otro», un «enfermo» o «delincuente», al
que, después de examinarlo, se le puede castigar o tratar médicamente. Desde el
punto de vista feminista, la violencia masculina se percibe como un mecanismo
de control social que mantiene la subordinación de las mujeres respecto de los
hombres. La violencia contra las mujeres se deriva de un sistema social cuyos
valores y representaciones asignan a la mujer el estatus de sujeto dominado.
Las consecuencias
últimas de la violencia contra la mujer en la pareja son la de decenas o
cientos de mujeres muertas cada año, en diferentes países, a manos de sus
parejas o ex-parejas. Y en muchos casos, esta violencia a manos de sus parejas
o ex-parejas contra la mujer quien es madre además del estrés postraumático que
puede seguir produzcan efectos muy negativos para el desarrollo psicológico de
los niños en el hogar.
Las consecuencias
de estos (y de cualquier otro tipo de maltrato) son que la autoestima de la
persona disminuye y afecta el desarrollo emocional. En la mayoría de los casos,
la persona puede buscar una solución en las drogas y el alcohol, incluso, en
delincuencia. Además, si no existe un avance o solución previa en la persona
suele repetir este patrón de maltrato, cayendo en un círculo vicioso. La baja
autoestima se manifiesta en todas las personas que sufren de algún tipo de
maltrato y se refleja mucho en el ámbito escolar o laboral; la persona tiene
problemas de identidad y mucha dificultad en cuanto al manejo de la
agresividad, se le dificulta construir relaciones afectivas debido a la
desconfianza hacia las demás personas.
La violencia
contra la mujer adquiere especial relevancia, gravedad y consecuencias cuando
se sufre durante el embarazo. Si todavía cabe mayor gravedad en una escala de
malos tratos, se debería considerar a la embarazada adolescente (menor de edad)
sometida a vejaciones y malos tratos. El sufrimiento personal y las
complicaciones del embarazo son de extrema gravedad y repercusión tanto en la
madre como en el producto de la gestación.
Violencia contra
el hombre en la pareja
Violencia
contra el hombre
La violencia
contra el hombre —en
el contexto de la violencia doméstica— se refiere a aquellas acciones violentas
donde el rol de agresor [cita requerida] es tomado por la
mujer en las parejas heterosexuales o bien, por el varón en aquellas parejas de
carácter homosexual. Esta violencia presenta numerosas facetas que van desde el sexismo inverso [cita requerida] hasta la
discriminación y el menosprecio, la agresión física y psicológica.
Actualmente existe
una inmensa variedad de literatura existente respecto a la violencia en la
pareja, la cual, muestra principalmente a la mujer como víctima, realidad
que es comprobable
y cruda, pero también es cierto que cada día se acrecientan casos de hombres
que son agredidos física y psicológicamente por la mujer, de esta manera la
mayoría de los incidentes de violencia intrafamiliar están registrados de los
hombres hacia las mujeres, debido a que la mayoría de los hombres reaccionan
permaneciendo en silencio. Este silencio es provocado a menudo por factores
tales como el miedo al ridículo, o a la reacción violenta de su mujer, incluso,
cuando un hombre ha probado que él es la víctima, parece que la línea de
conducta que le queda es solamente salir del hogar. Esto implica separarse de
sus hijos y experimentar a menudo la dificultad para mantener un contacto
regular con ellos.Cuando una mujer es violenta y abusiva con su cónyuge, no se
asume necesariamente que ella es una mala madre. Si un hombre es violento hacia
su mujer, se asume automáticamente que él es un mal padre. Este fenómeno de la
violencia intrafamiliar, ya sea contra el varón o mujer, es un fenómeno que
como sociedad nos debería de avergonzar, ya que no se trata de quien es más fuerte
en la pareja, o de quien puede agredir mas al otro, más bien se trata de vivir
en armonía, tratar de respetar a nuestra pareja y evitar hacer con ella lo que
no nos gustaría que ella hiciera con nosotros. se trata de un despertar a una
nueva sociedad, libre de violencia.
Violencia contra
los niños
La detección del
niño expuesto a violencia doméstica puede llegar por diversos caminos; el más
común de ellos es que la madre haya hecho una consulta y revele la situación.
El problema también puede salir a la luz porque otro profesional, como el
pediatra o profesor lo haya detectado, o porque el propio niño lo verbalice.
Las condiciones
asociadas a situaciones de maltrato, impiden el desarrollo normal a lo largo de
la infancia y sitúan al niño a alto riesgo de desarrollar psicopatología
Cicchetti y Toth, 1997). Para conocer las consecuencias psicológicas de la
violencia doméstica en los niños se hace necesaria la evaluación de su estado
cognoscitivo, emocional y conductual (Osofsky, 1999). Las alteraciones que
presente varían según la etapa evolutiva en la que se encuentra.
En preescolares,
la exposición a violencia doméstica se asocia a irritabilidad excesiva,
regresión en el lenguaje y control de esfínteres, problemas de sueño (insomnio,
sonambulismo), ansiedad de separación, dificultades en el desarrollo normal de
la autoconfianza y de posteriores conductas de exploración, relacionadas todas
ellas con la autonomía (Osofsky, 1999). Los síntomas de Trastorno por Estrés
Postraumático (TEPT), como reexperiencia repetida del evento traumático,
evitación, y aumento del “arousal”, también están presentes en niños pequeños.
En la etapa
preescolar se suele contar con la información de la madre o de otros adultos
significativos. El Child Behaviour Checklist (CBCL1½-5 y TRF1½-5; Achenbach y
Rescorla, 2001), contestado por la madre o por los profesores, permiten obtener
un perfil sintomatológico general de los problemas conductuales y emocionales
de los niños de estas edades.
El cuestionario
Interactivo Gabi (adaptación al español de Dominic Interactive; Valla,
Bergeron, y Smolla, 2000) es un auto informe de cribado de sintomatología psicopatológica
para niños de 6 a 11 años. Se presenta en formato audiovisual con dibujos sobre
un niño o una niña llamados Gabi. Cada ítem describe una situación que le
sucede al personaje y el niño debe contestar si le sucede lo mismo a él. Se
evalúan 8 escalas (fobias específicas, ansiedad de separación, ansiedad
generalizada, depresión/ distimia, oposición, problemas de conducta, déficit de
atención/hiperactividad y puntos fuertes/capacidades).
Los niños en edad
escolar muestran síntomas de ansiedad, depresión, conducta agresiva y estrés
postraumático, así como otros problemas asociados como dificultades para
dormir, concentrarse y para afrontar las peculiaridades de su entorno. Sus
actitudes, competencia social y su funcionamiento escolar se ven afectados y, a
medida que crecen, tienen mayor riesgo de presentar fracaso escolar, cometer
actos vandálicos y presentar psicopatología, incluyendo abuso de sustancias
(Osofsky, 1999). Los adolescentes que son testigos de violencia doméstica
presentan mayores índices de implicación en actos criminales (Fagan, 2003) y
tienden a justificar el uso de la violencia en sus relaciones amorosas (Lichter
y McCloskey, 2004).23
Violencia
filio-parental
: Violencia
filio-parental
La violencia
filio-parental (VFP) o violencia de los
hijos a los padres es
el conjunto de conductas reiteradas de agresiones físicas (golpes,
empujones, arrojar objetos), verbales (insultos
repetidos, amenazas) o no verbales (gestos
amenazadores, ruptura de objetos apreciados) dirigida a los padres o a los
adultos que ocupan su lugar.24 Se
incluyen, entonces, las amenazas y los insultos, ya sean realizados a través de
gestos o verbalizaciones, las agresiones físicas de cualquier tipo, o la
ruptura consciente de objetos apreciados por el agredido. Además, la violencia
debe ir dirigida contra los padres o aquellas figuras parentales que les
sustituyan: tutores, educadores, etc.
No se incluiría,
por tanto, en esta definición la violencia ocasional sin antecedentes y que no
se repite. Esto excluye, de manera casi generalizada, el parricidio, que presenta características
particulares que lo distinguen y que, a menudo, constituye un episodio único,
sin que se registren antecedentes. Se excluyen, también, la agresión sexual a los padres y los
asaltos premeditados con armas letales por considerarse de un perfil diferente,
así como la violencia que aparece en un estado de disminución importante de la
consciencia (autismo o retraso mental grave) y que no se
repite cuando este estado remite: violencia en el curso de intoxicaciones, de
trastornos mentales orgánicos, de trastornos del curso o contenido del
pensamiento, etc.
Violencia contra
el adolescente
En la edad
adolescente se dan situaciones referidas a los cambios tanto biológicos, psicológicos
y sociales. Donde se incluyen miedos, injusticias, discriminación, violencia,
temor al futuro,
toma de
decisiones, falta de entusiasmo, entre otros aspectos. Cuando se empieza a
desdibujar la identidad de la familia, sus miembros actúan de modo
descoordinado, hay una distorsión de la comunicación, los valores y creencias
son cuestionados. La familia empieza a funcionar con predominio de desorden y
comienza a haber situaciones que exceden su límite de tolerancia. Los
integrantes de la familia han entrado en lo que comúnmente se denomina una
"crisis", esta crisis se va a caracterizar por estados de confusión,
desorganización y caos. Dado que la presencia de conflictos en las relaciones
interpersonales es inevitable, en lo que nos tenemos que detener es en el
método utilizado para su resolución. No es difícil diferenciar el conflicto
resuelto mediante la puesta en juego de conocimientos, aptitudes y habilidades
comunicativas, y otro que se resuelve mediante el ejercicio de poder y de
autoridad. La agresividad da cuenta de la capacidad humana para oponer
resistencia, incluye aspectos fisiológicos, conductuales y vivenciales.
La agresión puede
adoptar diferentes formas, motoras, verbales, gestuales, posturales, etc. El
maltrato juvenil es cualquier acción u omisión, no accidental que provoque un
daño físico o psicológico a un adolescente por parte de sus padres o
cuidadores. Hay diferentes tipos de maltrato juvenil, como: físico (lesiones),
sexual (Se podría definir al abuso sexual como el tipo de contacto sexual por
parte de un adulto o tutor, con el objetivo de lograr excitación y/o
gratificación sexual.), abandono y abuso emocional (hostilidad verbal como
insultos, burlas, desprecio, criticas o amenazas de abandono), ser testigo de
violencia (Estos presentan trastornos muy similares a los que caracterizan a
quienes son víctimas de abuso.)
Implicación
social constructiva de la violencia familiar
La violencia, en la mayoría de los casos, ha
llegado a ser parte de la vida cotidiana de muchas personas a las cuales afecta
en gran manera su comportamiento y el desarrollo de diversas actividades que
deseen ejercer. Es decir, la violencia también es una conducta aprendida. La
violencia puede manifestarse en cualquier ámbito social como el cultural, político,
económico y el ámbito social doméstico.
La violencia familiar tiene
como base la cultura (el medio donde se desarrolla ésta situación) y que
incluso, engloba a los medios de comunicación. Este régimen de ideas apoya
ciertas justificaciones a las acciones clasificadas como violencia
intrafamiliar por el uso de estereotipos a
los miembros de la familia. Durante la década de los setentas
se desarrollaron varias teorías sobre los posibles principios del abuso de la
mujer por su marido o pareja masculino. Una de ellas es a base del pensar
feminista que postula que la sociedad es patriarcal y que se acepta el uso de
la violencia para mantener dominación masculina. Según
esta teoría el hombre utiliza la violencia para subordinar a las mujeres porque
las mujeres le temen a la violencia. Otra teoría refleja que los hombres causan
daño a su pareja reportan sentimientos de impotencia respecto
a su pareja. De acuerdo con el estudio de Lenore Walker (1984), esta teoría
trata de reconciliar la teoría feminista con la teoría de acondicionamiento
social.
Un miembro de la
familia que es oprimido u omitido intencionalmente con el fin de someterlo a
fuerzas vía lo físico, lo psicológico o sexualmente, esta en una relación abusiva.
La relación abusiva usualmente es entre parejas sentimentales, o de otros modos cónyuges, y es razón principiante de los
problemas en salud pública.
El abuso
psicológico es
el más amplio de todas las violencias por porque pueden incluir abusos de tipo
sexual y físico causando trauma a la víctima. Este tipo de abuso es visto como
manipulación entre la pareja. Mujeres señalan que el abuso verbal, incluyendo
la coerción, el aislamiento, la privación,
las amenazas, la humillación y la frialdad afectiva, son incluso peor que el
abuso físico. Mientras que el abuso físico es episódico, el psicológico es
progresivo y se mantienen por plazo largo.
La mujer
maltratada es aquella mujer que permanece en una relación donde su pareja la agrede sistemáticamente.El
ciclo de la violencia tiene tres etapas sucesivas primordiales. En la primera
etapa se incrementa la tensión y la víctima intenta progresivamente tratar
agradar al abusador para que suceda la violencia. Si la violencia sigue este
ciclo, la víctima puede enfrentarse con la pareja porque ha visto que la
violencia es inevitable. Al hacer esto la tensión cada vez se vuelve mayor. La
segunda etapa es donde se inicia la violencia de cualquier forma y siempre es
dolorosa. Finalizando el ciclo, el abusador pide perdón a su pareja, por el
remordimiento y probablemente dice que jamás sucederá por la realización de un
comportamiento positivo. La persona afectada puede sentirse recompensada y lo
perdona, creyendo que no va a suceder la violencia de nuevo.Cualquier
persona sana piensa que la mejor decisión seria abandonar la relación ya que
hay amenaza de violencia, pero no se descarta tan ligeramente. Cinco razones
por cual la terminación de la relación es cuidadosa son las siguientes. La
víctima teme por su seguridad personal u
otros miembros de la familia tanto como el capital
económico y
de vivienda del mismo. Otra razón por cual no se deshecha la relación, es la
esperanza de cambio en el perpetrador. Creencias personales que la víctima no
está dispuesta a cambiar. Una de las razones más persuasivas, algunas veces, es
la misma familia quien dice que no terminen la relación.La
presión de vida en general a veces no deja que uno tome la decisión correcta.
En cuanto a la
respuesta o solución de este fenómeno social, debe empezar con la comprensión
de lo que es la ley concreta y sus consecuencias. Por ejemplo, La ley número 54
del año 1989, Ley para prevención e intervención con la violencia doméstica en
Puerto Rico; describe en su tercer capítulo la conducta Delictiva, Penalidades
y otras Medidas.
Hay gestiones
constructivas en el plan de solucionar este problema según la Organización
Panamericana de Salud. Dentro del significado violencia familiar expone que
este es formado de relaciones subjetivas entre las personas. Con base a esto se
han elaborado nuevos modelos de gestión cuales enfoques son las relaciones
familiares. Una de ellas es el brindar atención integral a la persona y su
familia, donde prevención y la seguridad sean los ejes articuladores de la
gestión y de la intervención. Otro modelo de gestión seria concentrarse en la
educación social de la comunidad a fin de lograr la cultura de la no violencia
y promocionar comportamiento familiar unido.31
Un
enfoque psicoanalítico sobre la violencia intrafamiliar
Un enfoque
psicoanalítico te ofrece una perspectiva que es centrada en la simbolización de
los actos agresivos que presenta todo ser humano, la posición de la víctima y
la responsabilidad subjetiva de los personajes que hacen parte de la violencia
doméstica. La violencia intrafamiliar se considera como una epidemia que golpea
a los hogares en un ámbito mundial.
El psicoanálisis
explica que todo ser humano existen desde la infancia tendencias e impulsos
agresivos que deben ser liberados. Esto sostiene que la agresividad y violencia
no son exclusivas de personas jóvenes o adultas, clase social alta o baja,
familia con cultura determinada y educación. Enseñan que la violencia doméstica
muestra dificultad para trasmitir la agresividad de una forma civilizada. Los
psicoanalíticos han mostrado que en la infancia las personas experimentan
placer cuando liberan su agresividad, pero con el curso del desarrollo la
educación recibida en casa y el colegio hace que agresión se impide la
satisfacción de agresividad por medio del castigo.32
«desde el psicoanálisis se explica que estas
indeseadas situaciones de violencia están presentes en toda familia, pues en
todo ser humano existen desde la temprana infancia tendencias e impulsos
agresivos que surgen en la relación con el semejante y que deben ser
descargados, pues la imposibilidad de descargar estos impulsos genera
displacer».
Regulación
jurídica
Cada ordenamiento conserva
su propia posición al respecto, sin embargo se establecen similitudes tomando
como referencia el Derecho comparado, estableciéndose
patrones y relaciones.
La Dogmática occidental
considera de forma unánime que el término violencia se refiere tanto a
violencia física como psicológica, considerándose igualmente tanto las lesiones físicas
como las psicológicas.33 ´
México
En México, la Ley General de
Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de 1 de febrero de
2007 tipifica los siguientes tipos de violencia:34
·
Violencia psicológica.
Cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que puede
consistir en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos,
humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad,
comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y
amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a
la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio.
·
Violencia física.
Cualquier acto que inflige daño no accidental, es decir provocado o incluso
premeditado, usando la fuerza física algún tipo de arma, inclusive con las
mismas extremidades u objeto que pueda provocar o no lesiones ya sean internas,
externas, o ambas.
·
Violencia patrimonial.
Cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la víctima. Se
manifiesta en: la transformación, sustracción, destrucción, retención o
distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos
patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades y
puede abarcar los daños a los bienes comunes o propios de la víctima.
·
Violencia económica.
Cualquier acción u omisión del Agresor que afecta la supervivencia económica de
la víctima. Se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar el
ingreso de sus percepciones económicas, como impedirle laborar o exigir el
salario.
·
Violencia sexual.
Cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la Víctima y
que por tanto atenta contra su libertad, dignidad e integridad física. Es una
expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer,
al denigrarla y concebirla como objeto.
·
Cualquier otra
forma análoga que
lesione o sea susceptible de dañar la dignidad, integridad o libertad de las
mujeres
CÓMO AYUDAR?
Si una amigo/a, compañero/a de trabajo, u otro/a víctima de violencia intrafamiliar se le acerca porque necesita alguien con quien conversar. La puede ayudar de las siguientes maneras:
- Crea lo que el/ella le dice.
- Anímelo/a a hablar sobre el abuso, pero no la presione.
- Respete su necesidad de confidencialidad.
- Escúchelo/a, apóyelo/a sin juzgarla.
- Hágale saber que no está solo/a, y que le dará su apoyo.
- Dele la seguridad de que el abuso no es culpa suya.
- Dele un claro mensaje: el/ella no puede cambiar el comportamiento de su pareja, las disculpas y promesas no pararán la violencia, la violencia nunca se justifica.
- La seguridad física es la primera prioridad.
- Dele el tiempo que el/ella necesite para tomar sus propias decisiones.
- No le quite el apoyo, aún cuando el/ella todavía no esté preparada para hacer cambios fundamentales en su vida.
- Las víctimas de la violencia intrafamiliar necesitan que les brindemos apoyo y aliento, algunos consejos pueden ser dañinos o peligrosos:
- No lo/a rescate al tratar de tomar decisiones por el/ella.
- No se ofrezca para hablar con la pareja y arreglar las cosas.
- No lo/la incite a aceptar la situación a causa de los niños/as.
- No lo/la invite a poner un poco más de esfuerzo y paciencia.
Para poner fin a la violencia intrafamiliar necesitamos trabajar juntos/as. Dé el ejemplo comprometiéndose a trabajar para la igualdad y para poner fin a la violencia en todas sus formas. Mantenga un comportamiento no violento y respetuoso con sus acciones diarias.
¿CÓMO PROTEGERSE ANTE UN INCIDENTE VIOLENTO?
Si usted es víctima de violencia intrafamiliar recuerde que la mejor medida de protecciónes denunciar el hecho como primer paso para detenerla.
SI TEME QUE PUEDA OCURRIR UN ACTO VIOLENTO:
- Saque cualquier arma que se encuentre en su casa.
- Memorice los números de teléfonos de emergencia.
- Mantenga un teléfono en una habitación que pueda cerrarse.
- Obtenga un teléfono celular y manténgalo con usted.
- Planifique una ruta para escapar de su casa.
- Piense a donde va a ir si tiene que escapar.
- Pida a sus vecinos que llamen a la policía si escuchan gritos o peleas.
- Haga un bolso o maleta con cosas importantes que quizás necesite si tiene que salir rápidamente, guárdela en un lugar seguro o déjala con alguna amistad o familiar de confianza,
- incluya dinero en efectivo.
AI Chile – Conciencia de Género
ANTE UNA AGRESIÓN INMINENTE:
- Aléjese de la cocina (los cuchillos pueden ser usados como armas.
- Aléjese de baños o áreas pequeñas donde la puedan atrapar.
- Corra a una habitación que tenga una ventana para escapar o gritar.
- Enciérrese a una habitación que tenga teléfono.
- Llame a la policía lo antes posible.
- Cuando acuda la policía, cuente lo sucedido.
- Si ha sido golpeada, busque ayuda médica y denuncie el hecho en cuanto reciba atención.
- Si el agresor ya no vive en la misma casa, cambie las cerraduras de las puertas y ponga cerradura o rejas a las ventanas, cambie su número de teléfono y regístrelo como privado.
¿Quiénes te pueden ayudar en caso de que seas
victima de violencia?
INMUJERES
El Instituto Nacional de las Mujeres como instancia rectora de
la Política de Estado en materia de igualdad pone en marcha el Programa
Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres 2008-2012, formulado para dar
cumplimiento a la Ley General para la Igualdad entre Mujeres
y Hombres , la Ley
del INMUJERES y
contribuir al logro de los objetivos, estrategias y prioridades nacionales del Plan
Nacional de Desarrollo 2007-2012 (PND), en la estrategia 3.5 del
Eje Rector “Igualdad de Oportunidades” en el que manifiesta el compromiso de
promover acciones para fomentar una vida sin violencia ni discriminación y una
auténtica cultura de la igualdad, a través de la transversalidad de la perspectiva
de género que es la estrategia vinculante para desarrollar las acciones y de
esta manera generar una cultura nacional donde impere el respeto entre iguales,
mujeres y hombres ejerzan sus derechos a plenitud.
Para cumplir con los compromisos adquiridos en el Plan Nacional de Desarrollo, la administración pública se organiza mediante programas y proyectos de gobierno, los cuales surgen de acuerdo con requerimientos específicos de la población en materia de equidad e igualdad de los y las mexicanas y facilitar la realización de acciones, seguimiento y evaluación de los avances en derechos, oportunidades y calidad de vida para todas las mujeres.
Para cumplir con los compromisos adquiridos en el Plan Nacional de Desarrollo, la administración pública se organiza mediante programas y proyectos de gobierno, los cuales surgen de acuerdo con requerimientos específicos de la población en materia de equidad e igualdad de los y las mexicanas y facilitar la realización de acciones, seguimiento y evaluación de los avances en derechos, oportunidades y calidad de vida para todas las mujeres.
Te
invitamos a conocer los programas en los que se suman los esfuerzos de todos
los sectores de la sociedad civil organizada y la academia, así como de los
tres órdenes de gobierno. Nuestro propósito es que las mujeres mexicanas sean
protagonistas en la labor de construir un México más democrático y más
equitativo.
http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_dom%C3%A9stica
http://www.inmujeres.gob.mx/
http://ipm.puebla.gob.mx/
http://centinela66.wordpress.com/2007/06/07/violencia-intrafamiliar-%C2%BFcomo-actuar/
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